Comportamientos como ira, arrogancia, celos, y odio son el origen del sufrimiento. Estos comportamientos y el sufrimiento que viene de ellos son causados por la ausencia de consciencia de la gente. Las personas son prisioneras de este sufrimiento y buscan la manera de atravesarlo. Este sufrimiento es principalmente causado por la persona en sí misma.

Es a través de mirarnos a nosotros mismos, al observar las máscaras de nuestro ego y el despertar de nuestra consciencia que podemos erradicar estas falsas concepciones, que son la raíz verdadera del sufrimiento. Estas falsas concepciones vienen de los apegos materiales a los bienes, a las relaciones y al valor que nos damos sobre nuestra propia identidad. Estos apegos son la verdadera causa del sufrimiento. Es a través de encontrar su fuente, sus raíces, que podemos lograr, entender su naturaleza, y finalmente liberarnos de ellas.

Este es el pensamiento y la actitud que constituye la fundación del Budismo Mahajrya.

Porque la libertad es uno de los principios básicos de la espiritualidad, nunca se le pedirá a ningún estudiante formar parte de esta tradición, sino que es el estudiante el que debe solicitar a su maestro hacerse miembro de esta asociación. El objetivo de ser miembro es ser entrenado para ser útil para la humanidad como un todo. Para ser budista lo único que hay que hacer es aplicar la sabiduría enseñada por Buddha, no requiere membresía.
Los cinco preceptos constituyen el código ético básico budista, tomado por los seguidores de Gautama Buddha en las tradiciones Theravada y Mahayana. Estos cinco preceptos son abstenerse de: matar, robar, conducta sexual inapropiada, mentir e intoxicarte. Tomar estos cinco preceptos es parte de la práctica budista.

Se dice que el Buddha enseñó cinco preceptos por compasión y por el beneficio de la sociedad. Sin embargo se deben tomar voluntariamente y no como mandamientos de un dios. Los preceptos pretenden ayudar a los budistas a vivir libres del remordimiento, para que puedan progresar más fácilmente en el Camino.

Los cinco preceptos:
  • Tomo el voto de abstenerme de destruir criaturas vivas
  • Tomo el voto de abstenerme de tomar lo que no me es dado
  • Tomo el voto de abstenerme de conductas sexuales inadecuadas
  • Tomo el voto de abstenerme de conversaciones incorrectas
  • Tomo el voto de abstenerme de intoxicarme con bebidas o drogas que llevan al descuido
No es necesario tomar refugio en una sesión formal con un profesor, pero te puede ayudar a clarificar tu elección y recordarte tus compromisos. La idea detrás de tomar refugio es que cuando llueve, nos gusta encontrar un refugio. El refugio budista de la lluvia de problemas y dolor de la vida es triple: el Buddha; sus enseñanzas, el Dharma; y la comunidad espiritual, la Sangha. Tomar refugio significa que tenemos algún entendimiento sobre el sufrimiento, y que tenemos confianza que el Buddha, el Dharma y la Sangha (las “tres joyas”) pueden ayudarnos.

Los tres Refugios
  • Voy al Buddha por refugio
  • Voy al Dharma por Refugio
  • Voy a la Sangha por refugio

Renovar los votos en los preceptos y los refugios es parte de nuestra práctica diaria.